Una de mis formas favoritas de empezar el día es caminar por Las Salinas. Sobre todo a primera hora de la mañana, sobre el espacio natural se posa una calma muy especial: el sol asoma despacio, los flamencos buscan alimento y el agua refleja los primeros rayos. Ninguna mañana es igual a otra — y en pocas horas habrá visto dos mundos completamente distintos.

¿Qué es Las Salinas de San Pedro del Pinatar?


El Parque Regional Salinas y Arenales de San Pedro del Pinatar es un espacio natural protegido de 856 hectáreas, situado sobre una estrecha franja de tierra entre la tranquila laguna del Mar Menor y el Mediterráneo abierto. En esa superficie contenida conviven seis ecosistemas distintos: salinas, dunas, playas, pinares, carrizales y saladares.

La zona destaca no solo por su paisaje, sino también por su importancia ecológica. Está reconocida como humedal Ramsar, forma parte de la Red Natura 2000 europea y está declarada Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA). Para observadores de aves, senderistas y fotógrafos es uno de los rincones más bellos de toda la Región de Murcia.

Las Salinas en cifras

Un parque regional protegido a un paseo de San Pedro del Pinatar

856
hectáreas de salinas, dunas y pinares
6 km
de costa mediterránea protegida
130+
especies de aves a lo largo del año

Nuestra ruta matinal favorita


Desde Lo Pagán tomo primero el Camino Quintín, un largo camino sobre el dique que atraviesa las salinas. Al final del recorrido aparece el histórico Molino de la Calcetera y, poco después, el mar abierto.

Desde allí continúo hacia el norte por la playa de San Pedro del Pinatar, pasando por el puerto de Marina de las Salinas, donde comienza la Playa de La Llana. El camino sigue hasta la Playa de la Torre Derribada, con dunas que en algunos tramos superan los tres metros, y finalmente hasta el Chiringuito Pirata.

Pasarela de madera entre las dunas hacia la playa mediterránea de San Pedro del Pinatar
Las pasarelas de madera conducen a las amplias playas de arena del lado del mar abierto.

Una vez allí, toca un buen café o un desayuno español completo en alguno de los acogedores chiringuitos. Sentarse un rato, mirar el agua y preparar la vuelta — para mí forma parte del ritual.

Desayuno español con café y zumo de naranja natural en una terraza junto al mar
La parada del café: zumo recién exprimido, una magdalena y vistas al agua.

Después llega quizá la parte más bonita del recorrido. Por las pasarelas de madera vuelvo atravesando Las Salinas en dirección a San Pedro. Por el camino paso junto a los molinos históricos y las balsas de sal, y con frecuencia tengo la suerte de ver flamencos, garzas y otras aves singulares muy de cerca.

Primero la costa animada, después el silencio del parque natural. Cada vez parece que en una sola caminata se descubren dos mundos completamente distintos.

Opciones de ruta


Según el tiempo del que disponga, hay varias posibilidades. Todas las rutas son llanas y cómodas, a pie o en bicicleta.

RutaDistanciaPuntos destacados
Ruta corta± 4 kmPasarelas, mirador de flamencos, molino
Ruta media± 8 kmLas Salinas, Playa de la Torre Derribada, molinos
Ruta favorita AnaCosta ⭐± 16 kmCamino Quintín, playa de San Pedro, puerto, La Llana, Torre Derribada, desayuno y vuelta por Las Salinas

La ruta favorita AnaCosta: en dorado, la ida por la costa; en azul discontinuo, la vuelta por el parque regional. Haga clic en cualquier punto para más información.

Descargar la ruta (GPX)

El archivo GPX puede abrirse en Komoot, Wikiloc, Garmin o la aplicación de senderismo que prefiera.

Ciclista en el camino junto a las balsas de sal con un molino salinero histórico al fondo
¿Prefiere la bicicleta? Los caminos llanos de las salinas se prestan perfectamente.

Los molinos y la sal: una salina en activo desde la época romana


Lo que sorprende a muchos visitantes: Las Salinas no es un museo, sino una salina en activo. Desde la época romana se extrae aquí sal marina, y así sigue siendo hoy, a escala industrial. El agua del mar circula por balsas poco profundas, se evapora al sol y deja cristales puros. Los molinos históricos — el Molino de Quintín y el Molino de la Calcetera — definen el paisaje; antaño bombeaban el agua entre las balsas.

Molino salinero histórico blanco con capucha oscura en el Parque Regional Salinas de San Pedro del Pinatar
Los molinos salineros históricos son el emblema de Las Salinas.

El resultado de la cosecha se ve en el horizonte: las características montañas de sal blancas que marcan el paisaje. Durante los meses de verano, camiones y palas cargadoras van y vienen recogiendo y transportando la sal cosechada — un espectáculo sorprendentemente fotogénico contra el azul intenso del cielo.

Montañas de sal blancas con cinta transportadora azul en la salina de San Pedro del Pinatar
Las montañas de sal en el horizonte: el resultado visible de siglos de producción salinera.

Es precisamente esta combinación — oficio ancestral, naturaleza viva y paisaje protegido — la que hace tan especial a esta zona.

Un paraíso para los amantes de las aves


El parque alberga más de 130 especies de aves a lo largo del año. Los flamencos rosas son con diferencia los más espectaculares; los grupos más numerosos suelen verse a finales de junio, aunque también se observan bien en primavera y otoño. Junto a ellos viven garcetas comunes, cormoranes, avocetas, charranes y varias especies de zampullines. Desde los observatorios de aves repartidos por los caminos podrá contemplarlos con calma y muy de cerca.

Flamencos rosas en las balsas poco profundas de San Pedro del Pinatar con una casa blanca de tejado rojo al fondo
Flamencos alimentándose en las balsas poco profundas — a menudo junto al propio camino.
Observatorio de aves de madera junto al sendero en el Parque Regional Salinas de San Pedro del Pinatar
Uno de los observatorios repartidos a lo largo de la ruta.

Lleve prismáticos y mantenga una distancia respetuosa: este es un espacio natural protegido y las aves son sensibles a las molestias. Circule siempre por los senderos señalizados y no pise las motas (los diques), ya que allí anidan las aves.

Consejos prácticos para su visita


La visita requiere poca preparación, pero estos detalles la harán mucho más agradable:

Qué llevarPor qué
PrismáticosPara los flamencos y otras aves desde los observatorios
Agua y protección solarApenas hay sombra en los caminos sobre los diques
Calzado cómodoLos caminos son llanos, pero polvorientos e irregulares en tramos
CámaraPara los molinos, las montañas de sal y la luz del amanecer
Bicicleta (opcional)Las rutas llanas son ideales para pedalear

Consejo AnaCosta

Salga temprano por la mañana. Hay tranquilidad, la luz es preciosa para las fotos y los flamencos están más activos. Empiece en el paseo de Lo Pagán, combine la caminata con un desayuno junto al agua y regrese por el parque regional — así verá la costa y las salinas en un solo recorrido.

Novedad: más naturaleza en la Avenida del Puerto


El Ayuntamiento de San Pedro del Pinatar invierte más de 143.800 € en nueva infraestructura turística y ecológica en la Avenida del Puerto, orientada a la observación de aves y la interpretación del paisaje junto al Parque Regional. El proyecto forma parte del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino (PSTD), financiado a través del programa europeo Next Generation. Para el visitante supondrá aún más posibilidades de disfrutar de las aves migratorias de cerca.

Por qué merece la pena visitar Las Salinas

✔ Entrada gratuita
✔ Rutas llanas, a pie o en bicicleta
✔ Flamencos y más de 130 especies de aves
✔ Molinos históricos y montañas de sal
✔ Amplias playas de arena en el Mediterráneo
✔ Junto al cálido y tranquilo Mar Menor
✔ Paseo animado con terrazas en Lo Pagán

Conclusión


Las Salinas de San Pedro del Pinatar es sin duda uno de los lugares más bellos de la Costa Cálida. El contraste lo hace único: por un lado la costa animada y el paseo, por otro el silencio, los molinos y los flamencos del parque regional. Para mí, esta caminata dice también mucho sobre cómo es vivir aquí — naturaleza, mar y servicios a un paseo de distancia.

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Trabajamos desde nuestra oficina en San Pedro del Pinatar — a un paso de Las Salinas. Conocemos cada barrio, cada calle y cada estación de esta costa. Y no vendemos viviendas: le ayudamos a comprar la adecuada.

Preguntas frecuentes

¿Dónde está Las Salinas de San Pedro del Pinatar?
El parque regional se encuentra en el extremo norte del Mar Menor, entre San Pedro del Pinatar y San Javier, justo en el límite con la provincia de Alicante. Se extiende a lo largo de unos 6 kilómetros de costa mediterránea y abarca 856 hectáreas de salinas, dunas, playas y pinares.
¿Se pueden ver flamencos en las salinas?
Sí. Los flamencos están presentes buena parte del año en las salinas, y los grupos más numerosos suelen verse a finales de junio. A primera hora de la mañana tendrá más posibilidades de observarlos con tranquilidad. Lleve prismáticos y mantenga la distancia, ya que se trata de un espacio natural protegido.
¿Es adecuada la ruta para niños y ciclistas?
Por supuesto. Los caminos son llanos y cómodos, tanto a pie como en bicicleta. La ruta corta de unos 4 kilómetros es perfectamente asequible con niños, mientras que las rutas más largas recorren playas, molinos y observatorios de flamencos.
¿Cuesta algo visitar las salinas?
No, la entrada al parque regional es gratuita. En el acceso encontrará un centro de visitantes con información sobre la flora, la fauna y las rutas de senderismo y ciclismo.
¿Por qué hay montañas de sal en el parque?
Las Salinas es una salina en activo donde se extrae sal marina desde la época romana. El agua del mar se evapora en balsas poco profundas y deja cristales puros que se amontonan formando las características montañas blancas del horizonte. En verano puede verse la cosecha con camiones y palas cargadoras.
¿Cuál es la mejor época para visitarlas?
Las primeras horas de la mañana son las más tranquilas y ofrecen la mejor luz. La primavera y el otoño son las estaciones más agradables en cuanto a temperatura, mientras que a finales de junio se concentra el mayor número de flamencos. Gracias al clima suave, la zona puede visitarse todo el año.